angelmoPuerto Montt despierta cada mañana de cara al sur austral de Chile mirando las tranquilas aguas del seno del Reloncaví. Habitada por gente sencilla, emprendedora y amable que convive en armonía con el medio ambiente, la capital de la Región de Los Lagos es conocida hoy también como la Entrada a la Patagonia. 

 

Hogar centenario de navegantes y pescadores, lugar de lluvias, de parajes inexplorados y de alerces milenarios, Puerto Montt atesora una valiosa herencia que se refleja en la identidad de su gente, en sus costumbres y en su relación con la tierra y el mar.

Fundada en 1853 por Vicente Pérez Rosales, Puerto Montt fue construido por colonos alemanes y chilenos en la costa del seno del Reloncaví, un territorio rico en recursos pesqueros y cubierto por una espesa selva fría donde predominaba el Alerce, uno de los árboles más longevos del mundo.

El asentamiento que se eligió había sido ocupado por el hombre desde hace por lo menos 12.500 años antes, tal como dan cuenta restos de su presencia encontrados en el sitio arqueológico de Monteverde, ubicado a escasos 23 kilómetros del centro de la ciudad.

banner-3Hoy,  Puerto Montt  se alza como la puerta de entrada a los territorios patagónicos y es además el principal centro de negocios del sur de Chile. La gama de servicios que ofrece la ciudad está orientada al turismo, a la actividad pesquera y acuícola, al transporte y telecomunicaciones, a la agricultura y la ganadería.

 

La ciudad se abre a los ojos del visitante como un territorio sorprendente. El mar está al alcance de la mano, a la sombra de volcanes y rodeado de bosques.

Pero no sólo los paisajes hacen de Puerto Montt un destino especial.

La ciudad cuenta con una moderna infraestructura de servicios turísticos que incluye gastronomía  y hotelería que ofrece altos estándares de calidad tanto para el turismo como la realización de congresos y convenciones. A ello se suma una completa plataforma comercial y de servicios.