Una vez finalizado el proceso
de independencia política, las nacientes repúblicas
sudamericanas se vieron en la necesidad de ocupar extensos
territorios con la finalidad de incorporarlos a la vida
económica; por tal motivo recurrieron a la colonización con
población europea. Nuestro país no fue la excepción, la
permanente preocupación sobre este tema llevó al Congreso
Nacional a promulgar la "Lei de Tierras", en el gobierno de
Manuel Bulnes (1840-50), la cual permitía el establecimiento
de colonias con chilenos y extranjeros, en terrenos
fiscales.
Se encomendó dicha tarea al naturalista y cartógrafo alemán,
Bernardo Philippi, pero su muerte (1851) dejó inconclusa la
obra sucediéndole Vicente Pérez Rosales.
El 22 de julio de 1851 el nuevo Agente de Colonización
recibía un oficio del Presidente: "El gobierno ha resuelto
que se proceda lo más pronto posible a abrir el camino que
usted indica en su informe, desde el cerro de Reloncaví
hasta la orilla de la laguna de Llanquihue". |
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Manuel Montt era el
Presidente de la República en la época en que
fue fundada la ciudad de Puerto Montt. |
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A
fines de septiembre, Vicente Pérez Rosales llegó al caserío de
Cayenel, ubicado en la desembocadura de un pequeño río (calle Lota)
lugar donde vivía una reducida comunidad de indígenas Juncos, y
aprovechando el inicio de la primavera contrató a los hacheros que
por esta fecha concurrían anualmente al Astillero de Melipulli
(sector de la Municipalidad) para maderar alerce. Esta partida de
trescientos hombres provenientes de las islas adyacentes Huar,
Maillen y sectores costeros de Huelmo y Calbuco, acometió el corte
de árboles entre la antigua estación de ferrocarriles y calle
Chillán.
La
primera etapa estuvo terminada a fines de noviembre, a continuación
se utilizó fuego procediéndose, finalmente, al destronque en el mes
de diciembre.
En
enero de 1852 se efectuó el trazado de las calles y a principios de
marzo se levantaban una veintena de casas, bien construídas, en las
arterias más antiguas de la ciudad: Antonio Varas, Jerónimo Urmeneta
y Godeffroy (hoy Benavente), lo cual hace decir a un testigo "Melipulli
parece una ciudad de chilotes". |