El 12 de febrero de 1853, Vicente Pérez Rosales fundó, en la ribera norte del seno de Reloncaví, precisamente en la playa de Melipulli, la villa de Puerto Montt como puerto de entrada y vía de comunicaciones hacia la impenetrable y prístina región del lago Llanquihue, centro de la colonización alemana. Durante la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX, el progreso de Puerto Montt fue notable. El censo de 1895, contabilizó 4.667 habitantes y el de 1907, registró una población de 7.364, poco menos del doble en 12 años. Sin embargo, en relación con el país, este puerto todavía conservaba su fisonomía propia, ajena a la realidad y el ajetreo de los grandes centros urbanos o a la marginalidad y el olvido de los pueblos rurales del valle central del país en la época.

Luego de su conexión ferroviaria con el centro del país en 1912, se produjo una nueva expansión de los límites urbanos de Puerto Montt con la formación de nuevas poblaciones originadas por la intensa migración campo ciudad que caracterizó el período. En 1929 comenzaron a realizarse las obras de relleno de la bahía que encierra Puerto Montt. Buena parte del cerro Miramar sirvió de material de relleno y nivelación de las defensas. Hacia 1934 las faenas de construcción del malecón se extendían por dos kilómetros desde la estación de ferrocarriles hasta el puerto de Angelmó, ganándole al mar una buena franja de terreno. Como reflejo de este proceso de urbanización moderada se construyeron las primeras poblaciones en la parte alta de la ciudad.

Hacia 1950 la ciudad contaba con 27.500 habitantes y vivía un proceso de crecimiento y urbanización acelerado producto de su función como enlace con los territorios de Aysén y Magallanes. En consecuencia, la fisonomía de los sectores planos de Puerto Montt cambió notablemente tanto por la edificación de nuevas construcciones como por el deterioro de otras. Frente a la Escuela Nº 1, se construyó el Mercado de la Rampa y las dársenas de abrigo y refugio para las embarcaciones pequeñas (demolidas y rellenadas en 1976 para construir el actual terminal de buses). El terremoto de 1960, el sismo más intenso registrado en la historia, impactó profundamente en toda la región estudiada y en especial la fisonomía de sus centros urbanos, puesto que su onda destructiva arrasó con ciudades completas. Por otra parte, como consecuencia de la industrialización nacional e internacional y la introducción de mejores medios de transporte, paulatinamente una serie de profesiones y oficios desaparecieron del paisaje urbano. Atrás quedaron los talleres del zapatero, el sastre, el talabartero, el herrero, las lavanderas y los antiguos almacenes y casas comerciales locales. En este sentido, progresivamente, Puerto Montt dejaba atrás su fisonomía de pequeña caleta limpia y ordenada, construida con un estilo arquitectónico en madera característico, y se proyectaba como un centro urbano y portuario de importancia nacional.

La reestructuración económica iniciada en el país a mediados de la década de 1970 significó un notable crecimiento urbano y demográfico de Puerto Montt. De acuerdo con el censo del año 2002 el área urbana de Puerto Montt concentraba 155.895 habitantes. Actualmente, Puerto Montt, capital de la región de los Lagos, se proyecta como una de las ciudades puerto más importantes del país. Como vía de comunicaciones hacia los territorios australes, como centro de operaciones turístico, o bien como puerto de embarque para la exportación de astillas de bosque nativo o chips, salmones y otros productos del mar, la ciudad ha adquirido un rol central en el desarrollo económico del sur de Chile.